Lluvia de piedras Vol 3: Red Valley, Canera y Furgonautas (reseña)

Tocata de día miércoles. Nada haría presagiar que la monotonía semanal de la ciudad de Rancagua se hubiese visto interrumpida por semejante despliegue de distorsión y potencia sonora. La cita fue el pasado 05 de septiembre, en el, a estas alturas clásico, bar Bahía Swing. Los exponentes eran, por la parte local, Red Valley y Canera, además de los trasandinos Furgonautas, que se encontraban de gira por distintas ciudades de nuestro país. 

Red Valley
Eran pasadas las 21 horas cuando el stoner del trío rancagüino empezaba a hacer tronar el bar. Con “Demagogia” y “Nebulosa” como temas de apertura, demostraban desde el primer momento que lo de Red Valley es una suma de grandes atmósferas, largos pasajes que invitan a viajar junto a la música y dejarte caer en un poderoso riff. La tendencia seguiría, con una música atrapante, con una guitarra que a ratos te enganchaba con sus melodías, para volver a entregarte en el estruendo sónico del muro que formaban la unión de bajo y batería. Temas como “Piola” y “Flashback” continuarían el repertorio de la banda, en un Bahía Swing que ya acusaba una buena presencia de público, más aún considerando el día en el que se gestaba el evento.
Después de una bajada en las revoluciones con un tema más pausado. Red Valley se encaminaba hacia el final de su set. Invitando a Matías, guitarrista de Hienas y citando a algunas bandas de la escena, como Elefantes Púrpuras, Beduino y los mencionados Hienas, el trío disparaba sus últimos dos temas. “Perdidos”, un tema nuevo, y “Cielo rojo” eran los encargados de cerrar el show de la banda de Rancagua. Poder y densidad que culminaron este viaje, dejando encendida a la audiencia para el resto de la jornada.



Furgonautas
Con motivo de la presentación de su segundo disco, llamado “El tiempo a través del silencio” es que los oriundos de Buenos Aires se presentaban esa noche en Rancagua. Una presentación que no estuvo ajena a dificultades, pues su guitarrista, Tomás Aguiar, se enfermó a los pocos días de haber llegado a Chile. Aunque no se notó para nada su malestar, ya que la presentación de los trasandinos estuvo impecable. 
Con un set compuesto íntegramente por canciones del disco ya mencionado, el apacible sonido de “Las voces del río” daba paso a “Aquel extraño atardecer rojo” con secciones instrumentales bien condimentadas por las guitarras, que toman gran parte del protagonismo de la canción, siempre apoyadas por una base rítmica sólida, entregadas por Nicolás Flores y Emiliano Fernandez, en bajo y batería, respectivamente. “La verdad”, “Fuego negro” y “Thanatos” continúan el viaje que inician desde Argentina, atravezando la cordillera, hasta asentarse acá. Viaje que se hace manifiesto en las composiciones de Furgonautas, donde se mezclan a cabalidad las guitarras afiladas pero con una carga melódica importante, la base rítmica siempre sólida y un trabajo vocal que viene a calzar completamente con el resto de elementos de la propuesta.
Esfera” y sus pesados riff llenos de groove seguirían en el repetorio de la banda argentina, que finalizaría con “El túnel”. Otro potente despliegue de música de parte de Furgonautas, que se ganaron al público a punta de estridencia y buen stoner. Una banda que me era desconocida, pero que me dejó una gran impresión de su trabajo. Una banda de nivel, que aún contando con un mienbro enfermo, supo hacer uan sólida demostración de su arte. El mejor de los éxitos y que esta gira haya sido provechosa para los bonaerenses.




Canera

Estridentes desde el primer acorde, los locales Canera se encargarían de cerrar la jornada en Bahía Swing. El hecho que fuera un día de semana poco importaba en el bar, y el público asistente lo demostró quedándose a ver las bandas durante la totalidad de la noche. La potencia que el grupo entrega en sus presentaciones eran la excusa perfecta para continuar en el lugar, saliendo del letargo tan común de la noche rancagüina.
La pantera” y “Tío ledo” darían comienzo a la música, donde se harían presentes, densos paisajes instrumentales, con esa guitarra llena de riffs , divebombs y solos que matizan el trabajo del grupo. Una constante a lo largo de su show, que demuestra la identidad de la banda, que se afirma además de la gran música en una gran performance de todos sus integrantes. Les seguirían, sin bajar el nivel de intensidad “(H)ortiga” perteneciente a su recientemente editado ep “C I E G O S” con sus atmósferas y cortes, y esa hipnótica figura que desarrolla el bajo. La fuerza de “Cobquecura” y “San Cipriano” dejaban en claro la fuerza instrumental de la banda y el cierre, poderosísimo, con “Fumanchando”, culminaba de manera espectacular una tocata que dejó contentos por partes iguales a los músicos y a los espectadores.
La jornada vivida el día miércoles 05 de septiembre en Bahía Swing estuvo cargada de buen stoner. Música densa y pesada que te envuelve y te invita a viajar por los rincones que a la música le parezcan convenientes. Quizás las voces quedaron al debe, a ratos no se entendía lo que cantaban las bandas. Pero en la general fue una buena fecha. Poco importaba el día de la semana ante semejante entrega de las bandas que se mostraron. Con ese nivel iría a ver bandas todos los días.

Reseña a cargo de Juan Pablo Reuque (guitarra y coros de Leitgrund)

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