(Entrevista)Ihä: Una década de paisajes sonoros introspectivos

En una industria musical donde la inmediatez y masividad, son sinónimos de éxito y visitas abultadas, propuestas como Ihä, son oasis sonoros donde cada pieza, requiere hacer un alto y darse el espacio para la contemplación, alejado del estribillo pegajoso, donde las texturas, loops y transiciones alejadas del minutaje tradicional, son la tónica dentro de la discografía de Ignacio Moreno Fluxà.

Sobre sus influencias, su presente musical, entre otras cosas, conversamos con este singular artista:

1- Primero que todo, gracias por acceder a esta entrevista. ¿Cuáles son las motivaciones para crear ihä? ¿Por qué la música experimental ligada al ambient (si quisiéramos encasillar la búsqueda sonora de alguna forma claramente)?
Gracias a ustedes por el interés. Este proyecto comenzó por la necesidad irrefrenable de crear y de desarrollar un lenguaje propio, una forma de expresión más allá de lo verbal (siempre lo sentí como pintar con sonidos). En este sentido, fue un impulso visceral y acéfalo. Nunca me propuse que mi música fuera de tal o cual género; esta es simplemente la música que me salió de forma espontánea, la música que me conmueve y me hace sentido, más allá de las etiquetas. Tal vez el rótulo de experimental sea el más preciso, no como categoría cerrada o estática, sino justamente por la idea de la experimentación como un devenir incesante: probar cosas, construir sin pisar terreno sólido y perderse en el sonido, sin miedo.

2- Escapando de los referentes musicales, ¿qué otras influencias externas te alimentan a la hora de encarar tus composiciones?
Es un poco obvio decirlo, pero lo más honesto sería responderte que todo en mi vida influye de alguna u otra forma en lo que hago musicalmente. Ha sido así desde el inicio, y por eso es un proyecto tan personal; es reflejo directo de lo que he vivido en distintos períodos.
Para darte una respuesta más tangible, y centrándome en algo específico, creo que todo lo visual, especialmente la pintura y en menor grado la fotografía, representa una gran influencia en lo que hago musicalmente. Desde el inicio he visualizado mi música como las pinturas más abstractas de J.M.W. Turner (como te decía antes, para mí hacer música es pintar con sonidos). También Caspar David Friedrich es un referente directo.

3- ¿Qué libros o lecturas de cualquier tipo (cómics, fanzines, etc.) han marcado y moldeado tu perspectiva acerca de tu entorno?
Siendo sincero, y sin desmerecerlos, no sé si los libros hayan sido tan cruciales en mi vida; no tengo libros que me hayan “marcado”, al menos no al punto de haber moldeado mi perspectiva, como planteas en la pregunta. Hecha esa precisión, sí hay algunos libros que han quedado grabados como referentes relativamente directos: La náusea, de Sartre; El extranjero, de Camus; Los viajes de Gulliver, de Swift; La última niebla, de Bombal; El aleph, de Borges; los dos libros sobre Alicia, de Carroll; Cien años de soledad, de García Márquez, etc. También la filosofía ha sido importante, y ahí podría nombrar a autores como Jacques Derrida, Jean-Luc Nancy, Karl Marx, Mark Fisher, etc.

4- ¿Qué consejo le darías a alguien que está en la disyuntiva de hacer música propia?
Tal vez esto sonará duro, pero pienso que no debería ser una disyuntiva; esto debe surgir de una obstinación indómita. Si alguien lo vive como una disyuntiva, probablemente no debería dedicarse a esto (y obviamente lo digo sin un juicio de valor asociado). Sin esa temeridad absurda, no sé qué sentido tendría. El impulso de crear es una explosión incontenible, y uno debe dejarse llevar ciega e irracionalmente por ese ímpetu.

5- ¿Qué películas no pueden faltar en tu videoteca? ¿Por qué?
No soy muy bueno para las películas, honestamente, pero dos imprescindibles para mí son Fitzcarraldo (1982) y Jeder für sich und Gott gegen alle (o El enigma de Kaspar Hauser, 1974), ambas de Werner Herzog. Son dos películas que amo; ambas muy emotivas a su modo. Y hay otra que he visto sólo una vez, pero que por algún motivo (posiblemente por su estética y la sencillez de la historia) quedó grabada en mi memoria con mucho cariño: Struktura kryształu (o La estructura del cristal, 1969), de Krzysztof Zanussi. Hay una escena en particular que me conmovió hasta las lágrimas de alegría. Hace poco vi Akira (1988) por primera vez y me parece que su tratamiento del silencio es perfecto, además de que su estética se desborda hacia lo sublime en varios puntos de la trama. También se ha vuelto una película imprescindible para mí.

6- ¿Qué canción que te guste te habría gustado que fuese de tu autoría?
Normalmente me sería imposible responder algo así, porque obvio que hay miles de canciones que amo, pero justo hay una melodía en particular que ha estado rondando mi cabeza durante los últimos años y que no deja de admirarme; no dejo de preguntarme cómo se les habrá ocurrido algo tan perfecto. Es el leitmotiv del álbum Tempus fugit, una colaboración entre Alio Die e Indalaska. Lo pueden escuchar al inicio de la canción que abre el disco, “L’heure qui ondule”. Me parece de una belleza incomparable.

7- Al igual que muchas propuestas artísticas, te mueves en el terreno de la autogestión, ¿con qué obstáculos te has encontrado a la hora de difundir su propuesta?
Durante muchos años me frustraba tremendamente la indiferencia o la falta de respuesta. Diría que ese fue el mayor obstáculo, aunque en algún punto dejó de importarme, siendo sincero. Me empecé a concentrar en lo mucho que disfruto crear y dejé de preocuparme sobre la recepción de mi trabajo.
Y bueno, volviendo a tu pregunta, a lo anterior podría sumarle un montón de otros obstáculos que enfrentamos todas las personas que, de algún modo u otro, hacemos música (o artes, en general) en Chile, obstáculos que finalmente se resumen en un solo concepto: precariedad. Pero ese relato ya lo conocemos de sobra.

8- ¿Cómo combates la frustración cuando alguno de tus planes se ve obstruido?
Creo que a lo largo de este trayecto he aprendido a ser estoico, a mantenerme imperturbable frente a lo que no puedo controlar. También ayuda el hecho de que mis planes nunca son rígidos; les permito ir mutando dependiendo de las circunstancias. Estoy abierto a los cambios. Además, los obstáculos a menudo impulsan la creatividad, y debo admitir que disfruto mucho ingeniándomelas para sortear las barreras.

9- Si tuvieras que definir a ihä en una palabra, ¿Cuál sería? ¿Por qué?
Me sería imposible. Esta música representa precisamente lo que no puedo poner en palabras, aquello que no puedo expresar verbalmente.

10- Tu discografía es muy extensa y cada placa tiene su propia personalidad. ¿Qué disco recomendarías a alguien que recién está descubriendo tu material?
Probablemente Estructuras de aire, colonias de soplo (2018) sería el mejor punto de partida. De alguna manera, se ha vuelto el más popular, y pienso que eso responde justamente a que es bastante accesible, no es tan experimental o abstracto. A la vez, captura muy bien lo que este proyecto representa. Aunque también me tentaría a recomendar ir en orden cronológico, de modo de entender mejor cómo fue evolucionando mi sonido. En ese caso, el punto de partida sería el EP Un nuevo comienzo (2011). Y por último, también podría recomendar Absorto (2020), simplemente porque es el disco que encapsula, a mi juicio, todo lo que ihä es y quiero que sea.

11- ¿Cuál es el presente y futuro de tu proyecto?
Bueno, todo este año ha estado marcado por la celebración de la primera década de existencia de este proyecto, y creo que la mejor manera de celebrarlo es con más música. En esa línea, en febrero fue publicada una reedición del compilado En busca del tiempo perdido a través del sello Diseminación (que ustedes gentilmente reseñaron aquí, en Epifanía Subterránea), y a inicios de abril le siguió el EP en vivo Espacios interrumpidos. El 23 de junio –el día en que se cumplieron exactos diez años desde la publicación de mi primer trabajo, Un nuevo comienzo– publiqué Espectros, un compilado de maquetas y registros inéditos acumulados a lo largo de esta década.
Por último, hace unos días lancé Inmersión, un nuevo álbum de larga duración que significa mucho para mí, por las circunstancias personales que envolvieron todo el proceso creativo (pueden leer sobre eso en el texto que acompaña al disco). Tuve la fortuna, además, de co-masterizarlo con Marea Idria (talentosísima música porteña radicada en Berlín), cuya música me encanta. Espero poder editarlo en formato físico en el corto plazo.
En el futuro cercano, de aquí al Año Nuevo, se vienen sorpresas muy especiales, que me alegran mucho, y que le darán un cierre simbólico a este año de festejos por esta primera década de actividad. Para no arruinar las sorpresas, no diré más que eso. Para más adelante tengo proyectado otro disco en vivo, titulado Espacios disueltos. Más allá de eso, en el horizonte, quién sabe. Tengo algunas ideas vagas, pero, en último término, el futuro se esconde en la bruma.

12- Gracias por haber respondido nuestra entrevista, ¿algunas palabras al cierre?
Nada más que agradecerles a ustedes en Epifanía Subterránea por su apoyo constante en los últimos años. Y el agradecimiento se extiende a todas las personas que, de alguna u otra manera, siguen y apoyan lo que hago. Lo valoro más allá de lo que puedo verbalizar.

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